Me cuentan y leo que cada vez es más complicado educar a nuestros chicos. Les cuesta respetar las opiniones de los demás, ni piensan que hay que esforzarse para ser. Sin embargo, cuando lo contrasto con otros, la opinión no es unánime. Y yo me digo, ¿no será consecuencia también de cómo educamos...?. Los chicos, generalmente, responden de la manera que ven que se hace, copian la forma de ser de los que tienen la responsabilidad de enseñar.
Es como el profesor de autoescuela que nos enseñó a circular. Si aquel buen señor no hubiera respetado las señales cuando nos tutelaba nuestras prácticas o nos recomendara atropellar a la gente, en primer lugar no tendríamos el carnet de conducir y en segundo lugar seríamos un peligro público que habría acabado en la cárcel.
En la EACS hemos puesto en marcha actividades formativas que se orientan hacia aquellos matices que los padres deben saber y es bueno recordar o actualizar. Impartidas por profesionales del conocimiento del niño y adolescente acercan aquellas sensibilidades de quien se está construyendo.
Nos preocupa mucho el ciudadano del futuro pero también el adulto del hoy. Tener hijos supone responsabilizarse de ellos, hablar de sus inquietudes desde la experiencia del que ha pasado antes por su edad, y sobre todo hacerles ver que se les quiere y están protegidos.
25 noviembre 2008
04 noviembre 2008
Vivimos tiempos laborales complicados. Entristece mucho leer que se destruye empleo y aumenta el paro. Parecía que nuestro tipo de sociedad occidental era impermeable a actitudes casi calificables solo del pasado, y no. Aunque conviene pensar que es ésta la realidad con la que nos toca vivir, también es rentable admitir que regodearse en el dolor no conduce a nada positivo. El ser humano, si en algo es experto es en caerse y levantarse.
Este blog, que nació y es orientado a temas de salud, circunstanciales o absolutos, también quiere ser sensible con quienes pasan junto a nosotros y sufren esta ola de un sisnsentido creado por las equivocaciones, los errores, las necedades de siempre que empobrecen el interior y corroen las bases del futuro.
Nuestros apoyos médicos están orientados hacia quien nos necesita más que nunca, somos expertos en sufrimientos ajenos y en éso estamos, no se olvide.
Este blog, que nació y es orientado a temas de salud, circunstanciales o absolutos, también quiere ser sensible con quienes pasan junto a nosotros y sufren esta ola de un sisnsentido creado por las equivocaciones, los errores, las necedades de siempre que empobrecen el interior y corroen las bases del futuro.
Nuestros apoyos médicos están orientados hacia quien nos necesita más que nunca, somos expertos en sufrimientos ajenos y en éso estamos, no se olvide.
30 septiembre 2008
Mi enhorabuena al Dr. Pedro Alonso por la concesión del Premio Príncipe de Asturias por sus avances en relación a conseguir una vacuna para la malaria. Pocos conocen y muchos desconocemos la gran dificultad que es luchar contra este parásito, no virus, no bacteria, el plasmodium, del que aún se desconoce cuál es su mecanismo de acción y con el que no puede experimentarse en animales, pues solamente vive en el mosquito anofeles y en los humanos. La vacuna creada por el Dr. Alonso y que todavía ha de perfeccionar, según sus declaraciones, logrará salvar a un ingente número de personas que hasta ahora estaban predestinadas a una muerte segura antes de llegar a la adolescencia. Por ejemplo, en Mozambique, en donde tiene su cuartel general , la malaria es la responsable del fallecimiento del 22,6% de los menores de unaño y del 31,4% de los menores de seis años. Traslademos estos datos a cualquier país tropical y apreciaremos la importancia de esta enfermedad....
Éxitos científicos como el del Dr. Alonso, reconfortan al ser humano de las inclemencias cotidianas de realitys falsos, mundos rosas y friquis mediáticos, o creadores de crisis financieras (estos últimos con corbata y chaqueta de firma).
Éxitos científicos como el del Dr. Alonso, reconfortan al ser humano de las inclemencias cotidianas de realitys falsos, mundos rosas y friquis mediáticos, o creadores de crisis financieras (estos últimos con corbata y chaqueta de firma).
30 agosto 2008
Tal vez no esté totalmente relacionado lo que voy a decir con lo que usualmente escribo en este blog pero no me resisto a dejar de opinar acerca de lo que veo está haciéndose al respecto del fatídico accidente aéreo de Barajas en el que murieron ciento cincuenta personas. Me parece horroroso que se esté hiriendo constantemente, día a día, a los familiares de las víctimas por medio de informaciones en medios de comunicación, las más de las veces falsas, ¡¡¡incluso inventadas!!! sobre el avión siniestrado, la empresa, las inspecciones, el piloto, etc. Hoy, lo último, es una conversación que se ha emitido en una cadena de radio entre el controlador aéreo y el piloto... No hay derecho que, quienes tienen la labor de velar porque el secreto de las investigaciones sean éso, secretas, vulneren constantemente su código de honor, y que como sucedió en fechas pasadas el juez se entere de informaciones que han llegado antes al periódico de turno que a su despacho... Hay que dejar al juez que actúe y todos sabemos que éso lleva tiempo. Los expertos en grandes desastres opinan que no menos de un año se precisará para saber qué sucedió realmente. Entonces, ¿por qué dañar sin sentido?, ¿merece la pena vender unos periódicos más, conseguir unos televidentes más, subir un peldaño más en el share...?.
Creo que una sociedad la construimos decentemente entre todos, dando ejemplo, apoyando a quien sufre, dando luz a errores o accidentes sucedidos, pero también no generando dolor con formas de trabajar escabrosas, amarillentas...
Creo que una sociedad la construimos decentemente entre todos, dando ejemplo, apoyando a quien sufre, dando luz a errores o accidentes sucedidos, pero también no generando dolor con formas de trabajar escabrosas, amarillentas...
12 agosto 2008
Hace tiempo que vengo reclamando allí en donde puedo y se me escucha, la más activa presencia de la educación para la salud a través de los medios de comunicación, fundamentalmente en los audiovisuales, que son los que más llega al ciudadano. Todos sabemos el gran poder de la televisión, para lo bueno y también para lo malo; en ocasiones exagerado... " Es que lo han dicho en la televisión..." se suele escuchar. Existen materias orientadas hacia la prevención de malos hábitos que calarían muy bien sin a penas esfuerzo. Un minuto solamente en horas de más audiencia recomendando que en verano se ha de ingerir más líquidos, no tapar en exceso a los niños recién nacidos, comer más fruta, etc..., por ejemplo. O que comer productos con muchas grasas de origen animal no es sano si se tiene una vida sedentaria, que tomar café o productos excitantes no suelen ser buenos compañeros con el sueño reparador, etc... Sí. Ya sé, todo el mundo lo sabe... pero no lo hacen... Y es fuente de errores que les puede conducir al hospital o a la consulta de su médico de cabecera cuanto menos y contribuir en el mejor de los casos a aumentar las listas de espera o ralentizar las consultas más urgentes. Un minuto, solamente un minuto todos los días podría ser suficiente... Está demostrado que el poder de la imagen que sale por esa cajita es enorme. Si sirve para vender el coche de nuestra vida, la nueva moda de otoño que nos cambiará la vida o, simplemente la chispa... de la vida, ¿por qué no se experimenta que nos la mantenga de forma sana...?
25 julio 2008
Hemos proyectado para el próximo septiembre dentro de nuestro espacio mensual Tertulias de salud, el tema Envejecimiento satisfactorio, ¿es posible?. Lo llevará a cabo el Dr. Ernesto García-Arilla, actual Jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Geriátrico San Jorge, en Zaragoza. Es este compañero un experto geriatra comprometido desde muy temprano con el mundo del mayor en toda su extensión. Presidió la Sociedad Aragonesa de Geriatría y Gerontología. Dirigió en su momento dentro del Gobierno autonómico una Dirección General de Atención Sociosanitaria dando un buen ejemplo de su interés en aunar la praxis con la realidad. Será interesante escuchar de primera mano cómo puede entenderse esta etapa de la vida humana sin caer en la negación del tributo a haber transitado por ella.
Hace pensar en que es importante saber vivir para no reprocharse nada cuando la vida se siente escasa en hojas del propio calendario. Y aunque parezca complicado no es tan difícil. Ésa es una asignatura que no se contempla en la formación escolar de nuestros niños, futuros dirigentes... nuestros.
Hace pensar en que es importante saber vivir para no reprocharse nada cuando la vida se siente escasa en hojas del propio calendario. Y aunque parezca complicado no es tan difícil. Ésa es una asignatura que no se contempla en la formación escolar de nuestros niños, futuros dirigentes... nuestros.
18 julio 2008
Son bastantes las personas que me han llamado o me han parado por la calle para comentarme que les gustó mucho la Tertulia de Salud última dedicada a poner en su sitio los conocimientos que sobre la gastronomía se tienen y que se enlazan directamente con la salud del individuo.
Soy de la opinión que casi todo influye o puede influir en la salud del individuo. Y es bueno hablar de ello. Si hubiera mayor comunicación entre la sanidad y el ciudadano se utilizarían menos los recursos y el gasto, obviamente, sería menor o más racional. Discernir qué es normal y qué no lo es, sitúa al sujeto en su camino vital. Se habla que cerca del 25 % (¡ojo, uno de cada 4!) de los ciudadanos padecen algún disturbio psicofísico derivado del estrés, la ansiedad o discontrol psíquico, y que ello acarrean un porcentaje nada despreciable de consecuencias patológicas escasamente controlables por medios físicos. Se ve en nuestras consultas. Ayer atendía a una paciente con un defecto cognitivo de carácter posiblemente mixto, vascular más Alzheimer. Su hija, con la que vivía, me preguntaba cuál podía llegar a ser la vida a partir de entonces. Se la expliqué, sin exageraciones ni vaguedades, solamente con la experiencia que me ha proporcionado todos los años que llevo trabajando en esta parcela de la enfermedad. La noté que el cielo se le cubría. La tranquilicé y orienté auna página web en donde está colgado a disposición de todo aquél que lo precise una Guía que escribí ya hace un tiempo y que explica el día a día con un paciente de Alzheimer y cómo no morir en el intento... Allí se explica la enfermedad de una forma sencilla y comprensible y se proporcionan las "herramientas" para mejorar la calidad de vida de todos los que forman parte de esta convivencia. Y, por supuesto, le dije que yo no desaparecía, que estaba allí para ayudarle en sus problemáticas diarias, y también la Asociación de Familiares de Alzheimer, y los Servicios Sociales Municipales y autonómicos. Todos tenemos la obligación de estar. Éso es sociedad:comunicación de todo aquello que mejora la calidad de vida de quienes vivimos en unos cuantos metros cuadrados de superficie terrenal. Lo demás... no vale la pena.
Soy de la opinión que casi todo influye o puede influir en la salud del individuo. Y es bueno hablar de ello. Si hubiera mayor comunicación entre la sanidad y el ciudadano se utilizarían menos los recursos y el gasto, obviamente, sería menor o más racional. Discernir qué es normal y qué no lo es, sitúa al sujeto en su camino vital. Se habla que cerca del 25 % (¡ojo, uno de cada 4!) de los ciudadanos padecen algún disturbio psicofísico derivado del estrés, la ansiedad o discontrol psíquico, y que ello acarrean un porcentaje nada despreciable de consecuencias patológicas escasamente controlables por medios físicos. Se ve en nuestras consultas. Ayer atendía a una paciente con un defecto cognitivo de carácter posiblemente mixto, vascular más Alzheimer. Su hija, con la que vivía, me preguntaba cuál podía llegar a ser la vida a partir de entonces. Se la expliqué, sin exageraciones ni vaguedades, solamente con la experiencia que me ha proporcionado todos los años que llevo trabajando en esta parcela de la enfermedad. La noté que el cielo se le cubría. La tranquilicé y orienté auna página web en donde está colgado a disposición de todo aquél que lo precise una Guía que escribí ya hace un tiempo y que explica el día a día con un paciente de Alzheimer y cómo no morir en el intento... Allí se explica la enfermedad de una forma sencilla y comprensible y se proporcionan las "herramientas" para mejorar la calidad de vida de todos los que forman parte de esta convivencia. Y, por supuesto, le dije que yo no desaparecía, que estaba allí para ayudarle en sus problemáticas diarias, y también la Asociación de Familiares de Alzheimer, y los Servicios Sociales Municipales y autonómicos. Todos tenemos la obligación de estar. Éso es sociedad:comunicación de todo aquello que mejora la calidad de vida de quienes vivimos en unos cuantos metros cuadrados de superficie terrenal. Lo demás... no vale la pena.
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